dimecres, 18 de febrer de 2009

Escena contemporanea

Aquests dies no us podeu perdre el Festival VEO de València. Podria buscar mil-i-una raons per a defensar aquest festival que és cosí-germà del Festival Escena Contemporanea de Madrid, tant per dates com per intencions estètics i propostes teatrals a diferents espais urbans. Havia pensat extraure les idees principals de l'entrevista que li fan a Paz en tant que responsable del E.C.M. però he preferit posar-vos l'article i subratllar en negreta les parts que a mi m'han semblat definitòries per a entendre per què aquests tipus de festivals són imprenscidible a hores d'ara i no valen monsergues que amb la crisi cal retallar en cultura.


ENTREVISTA: ALMUERZO CON... PAZ SANTA CECILIA
"Contemporáneo es que las verduras tengan sabor"
El País 14-02-09

Es raro ver a una mujer al frente de un proyecto escénico de envergadura ligado a la vanguardia más rabiosa. Paz Santa Cecilia, con una larga trayectoria en gestión escénica, es directora de Escena Contemporánea, un festival que en nueve ediciones ha mostrado en Madrid las últimas corrientes y tendencias internacionales de creadores innovadores.

Mira con ojos golosos la casa palacio en la que está el restaurante. Un edificio rigurosamente rehabilitado que, además de dos conocidos establecimientos gastronómicos, acoge espacios, algunos verdaderos museos que, al igual que los restaurantes, posibilitan disfrutar de obras de artistas como Eduardo Arroyo, Manolo Valdés, Úrculo, Antón Lamazares, Ruiz Balerdi y otros.

Une su ámbito profesional con la gastronomía:
"Lo contemporáneo es volver a la verdura con sabor [como la que mastica casi con sensualidad], hay compañías que cultivan, y no hay nada más contemporáneo que conseguir que las cosas tengan el sabor que deberían tener, incorpora lo esencial a lo cotidiano. Pasa en todos los campos y más en éste en el que el cuerpo está ahí, vertebrándolo todo".

Mira la carta una y otra vez, sabedora de que está en un restaurante marcado por la modernidad, pero en el que los platos son tradicionales sin reinterpretaciones. Elige tortillita de camarones y chipirones, como los de toda la vida. "Esta comida tiene algo de vuelta a la esencia, aquí se mezcla arte y alimento; sus principios son similares a los que tenemos para armar la programación; vistas cientos de propuestas piensas cuál es la mejor combinación que te puedes permitir, con los recursos que tienes, y elaboras un buen menú teniendo muy claro que un festival debe tener sabor propio".

"A lo contemporáneo se ha entrado con mucha presión, pero la gente ha bajado la guardia, sabemos más y tenemos claro que lo contemporáneo no tiene por qué ser aburrido, aunque su objetivo es reflexionar... pero también reír". Y piensa que el ansia de originalidad es muy peligrosa.

Sostiene que hoy, entre los modernos, hay muchas propuestas artísticas donde la gastronomía es un personaje más. "A veces integran ritos de la cocina; lo ecológico está muy presente en el discurso artístico y se logra una relación más profunda, todo es muy oral y a través de la comida te llevan por otros derroteros", dice, al tiempo que recuerda la merecida fama de buenos degustadores de los teatreros.

En total Escena Contemporánea ofrece, hasta el 22 de febrero, 103 representaciones de géneros escénicos hasta ahora desconocidos. En las nuevas dramaturgias ya no se puede hablar de danza, teatro, circo, música... El programa de este ecléctico festival orienta a los posibles espectadores encajando los montajes bajo epígrafes como danza relato, encuentro amoroso entre cajas, teatro analógico, poemas por un tubo, danza desubicada, siesta escénica, fisicalidad poética, danza manipulada... Además, no se muestran en teatros a la italiana (con la situación tradicional de escenario y butacas), sino en espacios distintos, como son salas alternativas y lugares susceptibles de recibir propuestas a veces pensadas para 14 espectadores y ni uno más.